¿Qué es una colonia felina?

Conjunto de gatos, de la especie Felis Silvestris Catus, que viven en libertad, en medio urbano o rural, en torno a un punto del cual obtienen alimento y refugio.

Los puntos de alimentación suelen estar vinculados a fuentes antrópicas, bien de forma directa (a través de alguien que los alimenta) o mediante fuentes indirectas, como contenedores o zonas con residuos.

Sin embargo, también pueden darse casos, en menor medida, de colonias que vivan de forma independiente a la presencia humana, adaptados al entorno natural y obteniendo sus propios recursos del medio que les rodea.

¿Cuál es el origen de las colonias felinas?

El éxodo rural es un punto importante, bien porque la gente se hace mayor o porque se mudan a entornos más urbanos con diferentes fines, lo que conlleva, entre otras cosas, el abandono de muchos animales, especialmente de los gatos que allí vivían.

Presencia de numerosos microsolares y huertas cerradas en el entorno urbano con gatos en su interior.

La falsa creencia de que los gatos viven mejor en el exterior y que se adaptan a todo.

Abandonos provenientes de camadas indeseadas por no castrar/esterilizar y abandonos de personas propietarias que ya no se quieren hacer cargo por diferentes causas.

Pérdidas o extravíos de gatos caseros. En general no se adaptan, pero una pequeña minoría sí lo hace.

Gatos errantes sin castrar que terminan quedándose en las colonias.

Comenzar a alimentar a un gato puntual y que con el tiempo se incremente la población sin efectuar ningún tipo de control de natalidad.

¿Qué tipos de gatos viven en las colonias?

Gatos ferales: son gatos que nacieron en la colonia y están perfectamente adaptados al entorno. La mayoría de las veces no son sociables ni adoptables. En muchos casos, desarrollan un vínculo con sus gestoras/es y se dejan manipular por ellos.

Gatos errantes: son gatos con propietario pero tienen disponibilidad para salir al exterior, no suelen estar castrados ni alimentados adecuadamente. Existe la creencia de que la castración y la alimentación a disposición reducen su capacidad depredatoria contra la fauna nociva.

Gatos abandonados o extraviados: son gatos que son dejados en las colonias o que, por circunstancias, llegaron a ellas. No suelen adaptarse, terminan enfermando, siendo atacados, desapareciendo o muriendo. Muy puntualmente se adaptan, depende del manejo de las/los gestoras/es y de las características de la colonia.

Gestoras/es de colonia

Las personas gestoras de colonias son aquellas que se encargan de la alimentación y cuidado periódico de una colonia. Pueden hacerlo sin apoyo de ningún tipo (la mayoría de las veces) o respaldados por alguna asociación. En los últimos años, se denota una evolución en el perfil de estas personas, siendo muy heterogéneo y presentando un nivel cultural medio-alto y sensibilidad.

Los cuidados en las colonias implican múltiples tareas. Atendiendo a la implicación, formación, disponibilidad, receptividad de las/os gestoras/es y necesidades de la colonia, abarcan desde la alimentación, control de natalidad, desparasitación, asistencia veterinaria, limpieza, higiene, elaboración de refugios, desbroce, acondicionamiento del terreno, etc.

El tipo de funciones que realicen y la forma de realizarlas es un factor crucial para fomentar la aceptación de los gatos en el entorno y para producir un impacto con mayores o menores consecuencias negativas. Por ejemplo: aquellas colonias que son alimentadas con restos de comida suelen presentar más problemas que aquellas que lo hacen con pienso. Al igual que las colonias sin control de natalidad son más propensas al rechazo que aquellas en las que se efectúa.

Otro factor importante es el tipo de refugio que se utilice. Curiosamente, aquellos que son más bonitos, elaborados y están mejor cuidados, suelen respetarse más que aquellos que intentan pasar más desapercibidos y son elaborados de una forma más camuflada, mediante plásticos o con bolsas de basura.

Es importante remarcar que, para la instalación de estructuras habilitadas para los gatos, aquellas colonias que han trabajado previamente la sensibilización y, cuyas/os cuidadoras/es tienen un contacto cercano con los vecinos, acercándoles la información, resolviendo sus dudas y haciéndoles partícipes de la situación, tienen una tendencia a incrementar su aceptación. Al igual que si mantienen en óptimas condiciones las casetas y los gatos están bonitos y saludables.

El método CER

El método CER (Captura-Esterilización-Retorno) es la técnica que mejor resultado está generando, especialmente si se combina con protocolos de retirada de animales en situación de necesidad y que ya no pueden seguir en la calle. Los gatos son capturados sin dolor (mediante jaulas trampa), son llevados al veterinario para su esterilización y marcaje de una de sus orejas con una pequeña muesca o corte en la punta para reconocerlos como individuos ya esterilizados, y devueltos a su colonia de origen.

El método CER tiene diversos beneficios:
✔ Los gatos están más sanos.
✔ La población felina se reduce y estabiliza.
✔ Se reducen las molestias asociadas a la presencia de gatos no esterilizados, como ruidos motivados por las peleas y competencia por los recursos disponibles y olores por marcaje.

El éxito del CER va condicionado por:
✔ Empezar y terminar una colonia. Esterilizar el 100% de la colonia, hembras y machos.
✔ Realizar esterilizaciones de calidad.
✔ Efectuar un seguimiento durante su vida útil para poder realizar las actuaciones pertinentes.
✔ Trabajar con las/os gestoras/es formándolos y que dispongan de soporte técnico.
✔ Trabajar con el vecindario para fomentar la integración de las colonias.
✔ Trabajar con las colonias inmediatamente más próximas.